Micropilotes en Burgos: recalce sin obra pesada
Cuando el terreno superficial no aguanta, los micropilotes buscan la capa firme que hay más abajo y le pasan la carga del edificio. La forma más limpia y versátil de recalzar en ciudad.
El micropilote es, en esencia, un pilote en miniatura. Se perfora un taladro estrecho en el terreno, se introduce una armadura de acero y se rellena con lechada o mortero de cemento a presión. El resultado es un elemento esbelto y muy resistente capaz de atravesar el suelo flojo que está causando el asiento y anclar el edificio en una capa profunda que sí aguanta. Su gran ventaja frente a otras cimentaciones profundas es el tamaño de la maquinaria: equipos compactos que entran por un garaje, trabajan en un sótano o se colocan pegados a una medianera.
Cuándo son la mejor solución
- Recalce de viviendas y edificios con asientos. Refuerzan la cimentación existente sin derribar nada.
- Espacios reducidos. Cascos históricos, calles estrechas, patios interiores, sótanos con poca altura.
- Trabajo junto a medianeras. Permiten intervenir sin afectar a los edificios colindantes.
- Terrenos heterogéneos o con rellenos, donde hay que llegar a una capa competente en profundidad.
- Obra nueva en suelo difícil y refuerzo de cimentaciones antes de ampliar o añadir plantas.
Cómo se ejecuta un recalce con micropilotes
Replanteo
Con la dirección facultativa se define el número, la posición y la profundidad de los micropilotes según el estudio del terreno.
Perforación
Se taladra el terreno con equipo compacto hasta alcanzar el estrato firme.
Armado e inyección
Se coloca la armadura de acero y se inyecta la lechada de cemento que consolida el micropilote.
Conexión al edificio
Se solidariza el micropilote con la cimentación existente mediante encepados o vigas, de modo que la carga pase al nuevo apoyo.
Ventajas de los micropilotes
- Se instalan sin grandes demoliciones y con la casa habitada en la mayoría de los casos.
- Maquinaria de pequeñas dimensiones: acceden donde otros equipos no llegan.
- Muy alta capacidad de carga en relación con su diámetro.
- Aptos para prácticamente cualquier tipo de terreno.
- Baja vibración, importante cuando se trabaja junto a edificios sensibles o antiguos.
En Burgos capital, buena parte de la edificación de los ensanches de los años 60 y 70 se asienta sobre suelos de aluvión del Arlanzón que pueden dar problemas de asiento diferencial. Los micropilotes son, en muchos de esos casos, la respuesta más equilibrada entre eficacia, precio y molestias.